El Ministro Sica absorbió el Ministerio de Trabajo y promueve cambios en los regímenes laborales, impulsando cambios en las horas de trabajo y en las indemnizaciones.

La reducción de las jornadas de trabajo de 8 a 6 horas o a 4 horas en industrias en crisis, promover un fondo de cese laboral en actividades temporales para sustituir la indemnización, y habilitar cada vez más acuerdos por productividad, son los tres ejes de la reforma laboral que el Gobierno Nacional impulsa por ahora en forma reservada con el aval de sindicatos y empresas.
Para la Casa Rosada, los retoques de los convenios colectivos de algunas actividades resultan un atajo ante el rechazo del Congreso a debatir los proyectos de reforma laboral que envió en 2017 y 2018.
Este año, el oficialismo lo intentará por tercera vez, aunque con una iniciativa más acotada, con la inclusión únicamente del tramo sobre blanqueo de trabajadores, que prevé eximir del pago de multas al empresario que regularice la situación de sus empleados.
La iniciativa oficial se presentaría con el campanazo de largada de las sesiones ordinarias, según confirmaron fuentes gubernamentales.
Las limitaciones para avanzar con la reforma laboral mediante la vía legislativa no fueron impedimento para cambios profundos en algunos sectores, como en la Unión Obrera Metalúrgica, la cual aceptó modificar su convenio con una flexibilización en la cantidad de horas de la jornada de trabajo, o como en la Uocra, donde se le retiene a cada trabajador entre el 12 y el 8 por ciento del sueldo y se lo atesora en un fondo que se abre al término del vínculo laboral, independientemente del tiempo que haya durado.
Por último, vale señalar que, entre los desafíos urgentes que se trazó Sica, está convencer a Hugo Moyano de sumarse a un acuerdo para generar mayor competitividad en lo relativo al transporte de cargas y la logística.
Gualeguay21